Arqueología Cognitiva

 

 

 

 

Por David Benito
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Cuando hablamos de arqueología rápidamente uno piensa en una excavación, restos de una vivienda, útiles, fósiles óseos, fósiles líticos… Y un sinfín de elementos relacionados con la cultura material. Pero si hablamos de Arqueología cognitiva, aunque esta disciplina se basa en el arte, los útiles que realizan los diferentes homínidos, su comportamiento etc., la clave está más en investigar nuestra conducta y nuestra forma de pensar. Ángel Rivera es Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid, Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Doctor en Prehistoria por la UNED. Con él estuvimos y esto fue lo que nos contó.

P.- Todo el mundo conoce lo que es la Arqueología pero, Arqueología cognitiva ¿qué es exactamente?
R.- La Arqueología cognitiva sería la parte de la Arqueología que trata deestudiar la evolución cognitiva del género Homo. Es decir, intenta comprender cómo se ha ido estructurando el pensamiento de los homínidos de nuestro linaje, motor del desarrollo de la conducta que vemos en los yacimientos. No en qué pensaban, sino cómo funcionaba su pensamiento.
Hay que matizar que tal evolución cognitiva depende de la evolución biológica, pero ni es paralela a ella ni su evolución o desarrollo presenta las mismas características.

P.- ¿Cuándo nace esta disciplina y quién es su iniciador?
R.- Conocemos algunos precursores que se interesaron por los aspectos cognitivos de la conducta prehistórica. En este sentido son pioneros Kent Flannery y Joyce Marcus (1976) que buscaron relaciones funcionales entre el subsistema ideológico (cognitivo) y los subsistemas culturales, de subsistencia y de asentamiento. Habría que añadir los que intentaron relacionar la cognición con el desarrollo tecnológico(Glyn Isaac, Thomas Wynn, Nicholas Toth, Ralph Holloway entre otros), o con estudios sobre el simbolismo del arte paleolítico (Alexander Marshack), incluso los que relacionan al lenguaje con el desarrollo cognitivo (Ralph Holloway, Phillip Tobias), pero en general solo eran estudios aislados sobre temas concretos.
El inicio académico de la Arqueología cognitiva se asocia con Colin Renfrew (1982), quien anunció en la Universidad de Cambridge el comienzo de esta nueva subdisciplina. Su propuesta estaba encaminada a investigar más allá de los bienes materiales, intentando comprender la mente de sus creadores por medio de su Arqueología Procesual-Cognitiva.
De todas maneras, el primero que propuso una teoría general sobre la evolución cognitiva humana a partir de los datos arqueológicos fue Merlín Donald. Seguido de los pocos que se han dedicado a esta disciplina.

El investigador Ángel Rivera
El investigador Ángel Rivera

P– ¿En qué se basa la A. Cognitiva?
R.- Su fundamento es analizar cómo fueron cambiando las características psicológicas de nuestro cerebro a lo largo de la evolución, y que permitió la realización de la conducta humana. Para ello utilizadiversas ciencias que estudian estos procesos: Biología evolutiva, Neurología, Psicología, Lingüística, Antropología social, Paleoneurología y Arqueología. Sin embargo, los caminos seguidos son variados en la elección de las ciencias a usar, siendo muy pocos los que utilizan de forma interdisciplinar la mayoría de estas ciencias.
En mi desarrollo metodológico he analizado y relacionado interdisciplinarmente las características de la conducta humana que los últimos avances de las ciencias anteriormente señaladas nos aportan. Con ello he podido elaborar un modelo evolutivo de características psicobiológicas, que he denominado Estructuralismo funcional. Este describe las estructuras psicobiológicas comunes a todos los seres humanos, pero es independiente de los aspectos particulares que cada cultura pueden en las diferentes poblaciones humanas de cada periodo de tiempo y espacio. Lo único común a todos los humanos serían los factores estructurales propios de nuestro género, con las diferentes capacidades propias de cada especie humana.

P.- Si ya es complicado reconstruir el pasado con lo que tenemos de la cultura material, con lo que nos ofrece la arqueología, ¿no cree que reconstruir su psicología, su forma de pensar… Es tarea imposible?

R.- En principio la opinión generalizada es efectivamente de imposibilidad, pues no se sabe qué es lo que podemos rastrear en los datos arqueológicos que nos indique la evolución de la cognición humana, y por tanto qué condiciones se requieren para su desarrollo.
Para tal fin me baso en que el cerebro de nuestro género en un órgano evolutivamente diseñado para recibir, procesar, almacenar y trasmitir la información que le llega por las vías aferentes o sensitivas (los cinco sentidos y las sensaciones propioceptivas). La información que nos llega desde que se nace es fundamental para la definitiva estructuración funcional de nuestro cerebro. De ésta, lo importante no es la cantidad sino la calidad y la forma en que nos llega. La calidad viene fundamentalmente marcada por la formación de los conceptos abstractos básicos (desarrollo de la autoconciencia, tiempo y espacio), y la forma en que nos llega (lenguaje). El lenguaje es decisivo en la estructuración de nuestro pensamiento, pues crea el lenguaje interno (pensamos como si nos habláramos a nosotros mismos). Así, llegamos a la conclusión de que el pensamiento, lenguaje y conducta, forman la triada que va a justificar todo el desarrollo humano, y que a la larga configurarán las culturas propias del Paleolítico y de todo nuestro desarrollo cultural actual. El lenguaje es fruto del pensamiento, pero también es modulador del mismo y ambos son controladores de la acción y conducta humana.
Pero este lenguaje básico necesita tener unos puntos de referencia fundamentales como son los conceptos del tiempo y del espacio, así como del desarrollo cognitivo de la autoconciencia. La asimilación lingüística de estos procesos cognitivos va a producir una conducta reflexiva y flexible, lo que se puede apreciar en el registro arqueológico (conductas relacionadas con el tiempo y el espacio; conductas relacionadas con la individualidad personal y social como son los adornos y cualquier forma de simbolismo complejo). Hay que buscar en cada cultura paleolítica los rastros conductuales que reflejen un uso de los conceptos del tiempo, del espacio y del desarrollo cognitivo de la autoconciencia. Con ello vamos conociendo los avances del desarrollo cognitivo de las poblaciones paleolíticas, comprendiendo el continuum heterogéneo en el tiempo y en el espacio que representa la evolución cognitiva y cultural humana.

De Museo de Altamira y D. Rodríguez, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=24512682
De Museo de Altamira y D. Rodríguez, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=24512682

P.- Entre los investigadores tanto de España como fuera de ella, ¿cómo esta vista la A. Cognitiva?
R.- La verdad es que en España no está considerada en ningún aspecto. No se explica en las universidades, no hay asignaturas que la contengan, pues incluso en la que trata de la metodología arqueológica, como mucho se indica muy someramente. No hay trabajos al respecto y cuando los hay (Almudena Hernando, Ángel Rivera) no son utilizados en la interpretación prehistórica.
Fuera de España, en el mundo anglosajón y un poco en el área de influencia francesa si se está realizando algo. Existen diversos autores (Merlin Donald, Colin Renfrew, Willian Noble y Iain Davidson, Lambros Malafouris, Steven Mithen, Thomas Wynn y Frederick L. Coolidge entre otros) que sí están trabajando en ella, cada uno utilizar una interdisciplinariedad de las ciencias indicadas muy particular, con resultados poco precisos y de naturaleza muy general, por lo que difícilmente se trasladan a la interpretación arqueológica de problemas concretos.

P.- ¿Cómo podríamos avanzar más en esta disciplina? ¿Recibe el apoyo necesario o deberíamos emplear más recursos en esta dirección?
R.- El principal paso y condición imprescindible sería la toma de conciencia de que la conducta del pasado fue realizada por seres humanos con una cognición determinada, y que la conducta observada es la consecuencia de tal cognición, y que su estudio requiere el uso interdisciplinario de todas las ciencias relacionadas con la conducta. Hay que asumir que el estudio de la cognición humana del pasado es posible, e interesarse en ello.
Con posterioridad, habría que desarrollar programas de enseñanza universitaria que tuvieran entre sus cometidos los conceptos de la Arqueología cognitiva. El resto sería ver el desarrollo real de estas condiciones.

P.- ¿Qué importancia tiene el arte paleolítico en el estudio de esta disciplina?
R.- El arte paleolítico es una de las manifestaciones simbólicas más importantes que se realizaron en el Paleolítico. Su realización implica el desarrollo de la autoconciencia a niveles que podemos considerar como modernos, así como el uso del tiempo (pasado, presente y futuro) bien desarrollado y del espacio (diferentes lugares geográficos y otros mundos imaginarios o no tan imaginarios).
Sin embargo, no deja de ser uno de los variados ejemplos del desarrollo cognitivo de los Humanos Anatómicamente Modernos. Su simbolismo recoge todas las manifestaciones simbólicas y cognitivas que los humanos del momento pudieron crear y desarrollar, de ahí su importancia. Pero, la conducta simbólica más trascendente de nuestro desarrollo cognitivo es el desarrollo del lenguaje.

P.- Recientemente se ha dado a conocer dataciones de pinturas rupestres de Indonesia que tienen, como mínimo, 40.000 años. ¿Cambia esto algo respecto aparición y evolución cognitiva y lo que llamamos conducta humana?
R.- Para mi modelo (Estructuralismo funcional) no cambia nada. Las conductas simbólicas se producen cuando las condiciones neurológicas de carácter evolutivo sean adecuadas, y sea posible el desarrollo adecuado de las capacidades cognitivas propias de ese cerebro. Esto se consigue por medio de las características medioambientales que hay que crear (desarrollo lingüístico, social, demográfico, tecnológico, cultural, etc.). Por tanto, es posible el inicio y desarrollo de conductas simbólicas de forma independiente y aislada en el tiempo y en el espacio.

Pieza paleoítica con decoración fálica. David Benito
Pieza paleoítica con decoración fálica. David Benito

P.- Sobre estos últimos datos obtenidos de Indonesia, ¿qué lectura debemos hacer bajo el prisma de la Arqueología cognitiva?
R.- Que la evolución biológica nos dota de unas capacidades cognitivas, unas funcionales desde el nacimiento, pero otras de carácter emergente. Estas últimas necesitan de un medio ambiente adecuado para su desarrollo, si tal ambiente no es el adecuado, estas capacidades o se desarrollan insuficientemente o no lo hacen.
La manifestación de estas pinturas rupestres en ese momento y lugar por parte de los Humanos Anatómicamente Modernos indica que sus capacidades cognitivas eran adecuadas (propias del Homo sapiens), pero también que el medioambiente en el que vivían fue idóneo para su desarrollo cognitivo que, en definitiva, era el paso imprescindible para su creación. Cuando estas dos condiciones se dan es posible la creación de estas manifestaciones simbólicas en el sitio y tiempo en el que se encuentren. Esto es un axioma de la conducta humana, y explica muchas situaciones de la conducta en la prehistoria, como es el caso de que la ganadería y la agricultura se desarrollasen en diferentes fechas y en lugares muy lejanos y dispares del mundo.

Web Antonio Rivera: http://arqueologiacognitiva.blogspot.com.es/