El origen de la expresión -mirar para Cuenca-

Esta curiosa expresión nació durante el reinado de Juana la Loca y Felipe el Hermoso.

El español posee una gran cantidad de expresiones de uso muy habitual entre sus hablantes y un origen desconocido para la mayor parte de ellos.

Muchas de estas frases, además, poseen ciertas connotaciones sexuales que despiertan la sonrisa de quienes las emplean o escuchan. Es el caso de “poner a alguien mirando hacia Cuenca“, una expresión cuyo origen y aplicación os desvelamos a continuación.

El origen de esta expresión que hace referencia a la ciudad castellano-manchega, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1996, se remonta al reinado de Juana la Loca y Felipe I el Hermoso, época en la que la corte castellana, ubicada en la ciudad de Toledo, contaba con una gran presencia de conquenses entre sus miembros.

Aprovechando esa circunstancia, el rey Felipe se hizo construir un pequeño observatorio astronómico desde el que podía determinar la dirección de las distintas ciudades del reino de Castilla. Como Juana no sentía ninguna clase de interés por la ciencia, la torre era el lugar ideal para mantener sus frecuentes aventuras amorosas sin despertar las sospechas de la reina.

Felipe I el Hermoso y Juana la Loca
Felipe I el Hermoso y Juana la Loca

La leyenda cuenta que cuando Felipe I el Hermoso deseaba mantener relaciones con alguna moza procedente de la ciudad castellana, no tenía más que decirle a la reina que subía con la dama al observatorio, donde la iba a poner mirando para Cuenca. Los guardias del rey, que por supuesto sabían lo que iba a hacer el monarca en el observatorio, que comenzaron a utilizar la frase en sus visitas a los burdeles de Castilla.

La acción de estos soldados no solo contribuyó a que la expresión tuviera una rápida difusión, sino que la hizo perdurar hasta nuestros días.

Fuente: ABC