Hallan en Tútugi una mano que podría ser parte de una escultura similar a la Dama de Baza

Desde 1918, con los trabajos de Juan Cabré y Federico de Motos, no se había vuelto a hacer ninguna investigación arqueológica en la Necrópolis ibérica de Tútugi, uno de los yacimientos más importantes del mundo ibérico y la mayor de todas las superficies destinadas a fines funerarios por los iberos en la Península. Se consideraba que el yacimiento estaba agotado.

Sin embargo, en el año 2000 un equipo de especialistas coordinado por María Oliva Rodríguez-Ariza inició una serie de nuevos trabajos de investigación en esta necrópolis ibérica, situada en la actual Galera (Granada).

Su labor en la zona ha durado doce años. Los resultados han sido recogidos en el libro La Necrópolis ibérica de Tútugi (2000-2012), presentado en el Museo Arqueológico Nacional el martes 25 de noviembre.

Junto a María Oliva Rodríguez-Ariza (Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén), en el libro participan trece investigadores, entre los que se encuentran Susana González Reyero (CSIC) y Manuel Pérez Gutiérrez, de la Escuela Politécnica Superior de Ávila (Universidad de Salamanca) , que participaron en la presentación junto a Teresa Chapa Brunet (UCM), autora del prólogo.

Uno de los túmulos de la Necrópolis de Tútugi, en la actual Galera
Uno de los túmulos de la Necrópolis de Tútugi, en la actual Galera

Un yacimiento que se creyó agotado y no lo estaba

Entre 1916 y 1918 se produjo un gran expolio del yacimiento. Según Teresa Chapa Brunet, catedrática de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, “la necrópolis ha sido durante mucho tiempo maltratada y expoliada por personas a las que les faltaban conocimientos y les sobraba necesidad, pero también porpersonas que tenían conocimientos y ninguna necesidad“. Sin embargo, añade que “es un yacimiento inagotable, desde el punto de vista de la información”.

Se han podido la investigar y documentar 16 túmulos y hacer una cronología de todas las sepulturas, que ha permitido ver la evolución cronológica de la necrópolis. Uno de los hallazgos más sorprendentes ha sido una mano que podría formar parte de una escultura de gran tamaño, posiblemente similar a la vecina Dama de Baza.

Asimismo, se ha podido verificar la enorme versatilidad y variedad de las técnicas constructivas de los distintos túmulos. De los ajuares apenas quedan restos de urnas y vasijas grandes, ya que eran muy fáciles de vender. Por el contrario, se han encontrado gran variedad de platos.

Además de por su indiscutible valor arqueológico, se trata de un yacimiento muy interesante para entender cómo fue afianzándose la arqueología a nivel científico en España en el siglo XX y los intentos de proteger los yacimientos frente al expolio y de legislar al respecto.

En definitiva, para comprender “el tránsito entre los aficionados locales y la creación de instituciones arqueológicas”, como apuntó Susana González Reyero.

Otro aspecto muy interesante de este yacimiento es el estudio del sentido con el que fue construido. ¿Se piensa más en el cielo que en la tierra o al revés?, ¿es el más allá algo de vital trascendencia para los iberos que crearon este complejo?, ¿la astronomía tiene un papel importante al edificar la Necrópolis de Tútugi?

La investigación ha permitido saber que las sepulturas más importantes están construidas con proporción áurea, lo cual indica “notoriedad, distinción social”, según señaló en la presentación Manuel Pérez Gutiérrez.

Asimismo, “se han encontrado las orientaciones astronómicas de muchos de los túmulos y todos excepto uno apuntan al poniente”.

A la hora de excavar lugares que han sido expoliados con anterioridad el arqueólogo debe enfrentarse a distintas dificultades. Uno de los mayores problemas es que la estratigrafía puede encontrarse distorsionada. En un primer momento, se pudo encargar una cartografía de la zona y prospectar para localizar más túmulos, “pese a que algunos se habían perdido, más del 60% de los túmulos eran reconocibles, afirmó María Oliva Rodríguez-Ariza.

Respecto a las hipótesis que se manejan sobre la fundación de la necrópolis, la coordinadora del proyecto explicó que, tras las nuevas investigaciones, se manejan fundamentalmente dos, pero que necesitaría más datos para poder decantarse con total fiabilidad por alguna de ellas.

La primera es aquella que defiende que existe una única sepultura principal, la número 20. Donde aparece la Dama de Galera y donde estarían enterrados la mujer y el varón fundadores. La segunda explica que habría dos sepulturas fundamentales, la mujer estaría enterrada en el túmulo 20, mientras que el varón lo haría en el 11.

Un espacio para impulsar el patrimonio de Galera

“Entiendo la arqueología también en su dimensión social.

Por ello creo que hay que dársela al pueblo y hacerle partícipe de ella. La idea ha sido siempre crear las condiciones para que el yacimiento pudiera ser visitado”, afirmó.

Esta idea también fue corroborada por Teresa Chapa que señaló que “ahora la necrópolis es apreciable por toda la sociedad, no sólo por los eruditos que se dedican a ello. Galera es un lugar donde la historia nos rodea”.

El empeño de Oliva Rodríguez-Ariza, la aportación económica de diversas instituciones, lideradas por el Ayuntamiento de Galera, y el esfuerzo de los especialistas implicados han sido permitido poner en valor este espacio.

La puesta en valor del espacio ha culminado en la creación de una zona acondicionada para ser visitada, a fin de recuperar un importante patrimonio arqueológico, poner en valor tierras baldías y fomentar el turismo rural y cultural en la zona, muy golpeada por la crisis y actualmente muy deprimida económicamente.

Fuente: EL MUNDO – Lidia Gómez