La agricultura diezmó la capacidad física de los antiguos europeos

Una investigación sobre la fuerza y la forma de los huesos de las extremidades inferiores muestra que, en los primeros 6.000 años de la agricultura, nuestros ancestros en Europa central se volvieron menos activos a medida que sus tareas se diversificaron y la tecnología mejoró.

Esta disminución de la movilidad fue especialmente marcada en los hombres, hasta el punto de pasar de ser propia de un joven corredor a otro con perfil de sedentarismo.

Debido a que la estructura de los huesos humanos nos puede informar acerca de los estilos de vida de los individuos a los que pertenecen, pueden proporcionar valiosas pistas para los antropólogos biológicos que buscan en las culturas del pasado.

La investigación realizada por Alison Macintosh, una estudiante de doctorado en el Departamento de Arqueología y Antropología de la Universidad de Cambridge, muestra que después de la aparición de la agricultura en Europa Central alrededor del 5300 a.C., los huesos de los humanos que vivían en las tierras fértiles del valle del río Danubio se volvieron cada vez menos fuertes, lo que apunta a una disminución de la movilidad y de la necesidad de carga.

Foto: (c) MORAVIAN MUSEUM
Foto: (c) MORAVIAN MUSEUM

Macintosh presentará algunos de sus resultados en la reunión anual de la Asociación Americana de Antropólogos Físicos en Calgary, Alberta, del 8 al 12 de abril. Pretende demostrar que la movilidad y la menor carga de las extremidades en los agricultores varones disminuyó de manera progresiva y constante en el tiempo y se vieron afectados más significativamente por el cambio de cultura en la Europa central de lo que ocurrió con las mujeres.

Un trabajo publicado por el antropólogo biológica Colin Shaw (también de la Universidad de Cambridge) ha permitido a Macintosh interpretar este descenso en la capacidad física masculina en relación con estudiantes de la Universidad de Cambridge.

Utilizando el estudio de Shaw sobre la rigidez ósea entre los estudiantes de pregrado de la Universidad de Cambridge, Macintosh sugiere que la capacidad física de los varones entre los primeros agricultores (hace alrededor de 7300 años) estaba, en promedio, en un nivel cercano al de los estudiantes corredores de cross en la actualidad.

Al cabo de 3.000 años, la movilidad media se había reducido hasta el nivel de los estudiantes clasificados como sedentarios de nuestros días, después de lo cual la disminución se desaceleró.

Fuente: Europa Press