La Moleta del Remei-Lugares con historia

El pequeño asentamiento fortificado, u oppidum, ibérico de la Moleta del Remei (Alcanar, Tarragona) se encuentra ubicado en las estribaciones meridionales de la sierra del Montsià, no lejos de la costa. Fue uno de los principales lugares donde los ilercavones (con los afamados caudillos Indíbil y Mandonio a la cabeza) se hicieron fuertes ante el empuje de tribus vecinas o el poder conquistador de Roma que se barruntaba en la Península.

El núcleo original de la Moleta, que cabe fechar en la segunda mitad del siglo VII a.C., estaba constituido por una calle central y sus habitaciones adyacentes. Se trataba de un poblado planificado a priori, construido en un único momento. Las casas, adosadas, se sustentaban en un muro trasero hecho de tapia y levantado sobre una base de piedra que circundaba el recinto y hacía las veces de muralla. En este oppidum, el espacio central, de gran amplitud, se convirtió en una verdadera plaza comunitaria, eje central de la comunidad política.

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Ruinas del poblado ibérico de la Moleta del Remei.

En el siglo VI a.C. se hizo necesaria una ampliación, que se realizó añadiendo una nueva terraza de habitaciones con su correspondiente muralla. Esta delimitaba un espacio de urbanismo simple, pero adaptado perfectamente a la orografía del lugar, de fuerte pendiente. De este modo se configuró un poblado aterrazado, estructurado a través de calles concéntricas, alejado del modelo ortogonal (con calles de trazado recto) presente en otros centros. Una estructura arquitectónica similar a Els Vilars de Arbeca (Lérida)

Con posterioridad, la Moleta aumentó su capacidad defensiva con la construcción de torres y bastiones que sobresaldrían de la muralla. El oppidum se había convertido en un importante centro territorial, que contaba con otros núcleos dependientes, y su fortificación parece responder a este nuevo papel en la articulación de un territorio más amplio.

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En el yacimiento tarraconense se realizan visitas guiadas.

Desde el poblado, erigido sobre un promontorio, a 206 metros de altitud, se dominaba la desembocadura del Ebro y la amplia llanura al sur de la misma. Situado en territorio de los ilercavones, su estratégica posición respecto de las rutas comerciales habría favorecido su desarrollo: se hallaba en uno de los corredores que conectaban el litoral con el interior, y próximo a fondeaderos para la navegación del cabotaje.

El espacio central del oppidum era el verdadero centro de la vida económica, social y política de la comunidad. En el norte del área ibérica, esta plaza podía estar ocupada por silos, graneros u otros elementos comunitarios, o incluso utilizarse como área de estabulamiento del ganado. El asentamiento fue abandonado hacia finales del siglo II a.C., con el advenimiento del mundo romano.

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