Lugares con historia-El Grial de León

En los últimos tiempos, nuevas investigaciones han abierto una nueva polémica. Estudios históricos y arqueológicos sitúan el Santo Grial en León. Se trataría de una pieza que habría sido traída a España por el rey Fernando I y que, según los hallazgos efectuados, es la que estuvo en el Santo Sepulcro de Jerusalén. Sin embargo, las informaciones e investigaciones sobre el cáliz que se custodia en Valencia, que ha vuelto a apoyar el Vaticano, aseguran que el que se encuentra allí es auténtico. La reliquia más venerada de la cristiandad.

El Grial de León se encuentra en la Colegiata de San Isidoro, un auténtico tesoro de arte y la cultura leonesas. Se trata del denominado cáliz de doña Urraca que, según Margarita Torres, profesora de Historia Medieval de la Universidad de León, es el que más posibilidades tiene de ser el que los cristianos veneraban como el que utilizó Jesucristo en la Última Cena. Torres, junto a José Miguel Ortega, doctor en Historia del Arte, descubrieron unos pergaminos de origen egipcio que describían el camino recorrido por la copa de San Isidoro entregada al rey Fernando I de León.

Los investigadores descubrieron en San Isidoro un arca egipcia con una inscripción que no había sido bien traducida. Las primeras pesquisas llevaron a ambos hasta Egipto, donde consultaron con expertos sobre esta enigmática caja de plata expuesta al público en la ‘sala de los tesoros’ de la colegiata y que menciona a un emir del siglo XI. Las continuas guerras en Jerusalén hicieron que el cáliz cayera en manos del califa fatimí que reinaba en Egipto. En las fuentes islámicas se dice que el emir de Dénia trajo el cáliz a León, que le ardía en las manos y se la envió al rey porque estaba haciendo un cofre de piedra para la copa.

Para ganarse la aprobación de sus súbditos, el rey Fernando I decidió recorrer medio mundo en busca de un bien más que preciado por aquel entonces: las reliquias. Una de ellas fue una copa que, según los musulmanes que se la entregaron como regalo que simbolizaba la paz, había estado custodiada en la basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén. Los estudios realizados certifican que, efectivamente, esa copa databa del siglo I. Además, han aparecido documentos en El Cairo que confirman ese origen.

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En la Basílica de San Isidoro de León se conserva el cáliz de doña Urraca./Luidger

Fernando y su esposa Sancha fueron los principales benefactores de San Isidoro, al que desde un principio dotaron de grandes tesoros y reliquias. Hicieron traer desde Sevilla el cuerpo de San Isidoro y desde el monasterio de Arlanza las reliquias de San Vicente de Ávila. Poseían además desde antiguo parte de la mandíbula de San Juan Bautista. Cuando Fernando I recibió la copa del emir de Dénia sabía perfectamente que se trataba del Santo Grial. La pregunta inmediata es, ¿por qué lo mantuvo en secreto?

Los historiadores leoneses proponen varias tesis para asegurar que la copa de San Isidoro es el Santo Grial: ¿Cuándo nace el mito del Grial? Tres poetas, Chrétien de Troyes, Von Eschenbach y Robert de Boron muestran en sus escritos que el Grial está en España, que el rey que posee el Grial se llama rey de España. Y los únicos monarcas en toda la historia medieval peninsular que se llamaron reyes de España eran los soberanos de León.

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La reliquia venerada en León es una copa profusamente ornamentada.

¿Y quién es doña Urraca? Una mujer, que no se casó nunca, de linaje real y que donó sus joyas para enriquecer la copa. Y si se tiene que describir el cáliz de doña Urraca, al verlo el viajero, claramente es un cáliz de piedra adornado profusamente con oro y con joyas. Además, si se piensa con un poco de lógica, si en algún sitio tenía que acabar la copa, debía ser en España, porque los reinos cristianos de la Edad Media eran los adalides de esta religión frente a los reinos musulmanes.

El cáliz de doña Urraca se compone de dos copas o cuencos de ónice de origen greco-romano. Con el Santo Grial en León, muchos enigmas de San Isidoro cobran sentido. El Panteón Real podría ser ahora un santuario dedicado al cáliz de Jesucristo. Al igual que ocurre con las tumbas faraónicas, la cripta funeraria de los reyes leoneses está repleta de alusiones al Grial. La escena principal del Panteón de los Reyes, que está considerado la Capilla Sixtina del románico, representa la Última Cena. Según los historiadores, se comprende así que la monarquía leonesa quisiera contemplar en su última morada el cáliz de Cristo.

Autor: Javier Ramos – www.lugaresconhistoria.com

Fuente: http://lugaresconhistoria.com/2015/03/26/grial-leon/