Lugares con historia-Los fenicios en las dunas de Guardamar

En la orilla sur de la desembocadura del río Segura, bajo las dunas de la playa de la localidad alicantina de Guardamar del Segura se encuentra la colonia de la Fonteta, hasta estos momentos el enclave colonial fenicio más al norte de la costa este de la Península Ibérica. Un asentamiento que siguió al que quizá esté considerada la colonia de más fuste de las costas españolas: el yacimiento de Doña Blanca en Cádiz. Allí se han localizado los restos más extensos y mejor conservados del urbanismo fenicio arcaico de todo el Mediterráneo.

Datado en sus orígenes alrededor de entre el 760 y 725 antes de Cristo, el ahora yacimiento alicantino se vio atraído hace miles de años por la llegada y posterior asentamiento de los primeros navegantes y comerciantes de la historia, uno de los pueblos más antiguos que ha vivido la humanidad. La primera cultura con rango global que conocemos.

Los fenicios escogieron este paraje por su lugar estratégico./Danielml
Los fenicios escogieron este paraje por su lugar estratégico./Danielml

La existencia de materias primas tan importantes como metales (cobre, hierro, plata) o la sal (tan importante para la fabricación de salazones) hicieron de este lugar con historia de la costa mediterránea una zona de enorme interés para la instalación de una factoría fenicia, en un núcleo que además servía como área de comunicación entre el sureste peninsular y la Alta Andalucía.

La ubicación de la colonia de la Fonteta se asemeja a otros yacimientos fenicios del sur peninsular: un lugar en la costa, sobre un pequeño promontorio y con acceso viable para las embarcaciones. En el yacimiento se han podido diferenciar hasta tres fases cronológicas de ocupación: la arcaica, que que se inicia con la fundación del establecimiento entre el 760 y 725 a.C.; la segunda fase comenzaría con la construcción de las murallas a mediados del siglo VII a.C., y la última a finales del siglo VI a.C. hasta el deterioro del asentamiento y la invasión dunar que enterró la ciudad fenicia.

Yacimiento fenicio de La Fonteta.
Yacimiento fenicio de La Fonteta.

La actividad metalúrgica debió constituir una de las principales actividades de la colonia, como así lo atestiguan los restos hallados. Entre ellos, una gran escombrera con toberas cilíndricas (tubos de barro huecos que se introducen parcialmente en el horno para insuflar aire que permite la combustión del fuego), crisoles y numerosos restos de escorias y metales, todo ello cercano a un pequeño horno.

También se ha documentado un taller de herrero que tenía una gran cantidad de crisoles así como varios recipientes para contener agua, necesaria para el trabajo en la herrería. Al lado de este taller se encontraba una habitación donde se trituraba el mineral, y en el patio abierto contiguo los restos de otro horno, cerca del cual se encontraron de nuevo restos de escorias, toberas y moldes para la fabricación de instrumentos metálicos. Un apasionante viaje a la cultura más remota de nuestra Península.

Autor: Javier Ramos – www.lugaresconhistoria.com